Documento
Adjuntos
-
MX-SC-DGB-BP-MC-HA0045-A
-
MX-SC-DGB-BP-MC-HA0045-B
Monsiteca artículos
Título del artículo
¿Pero hubo alguna vez liga de la decencia? Artículo
Nombre de la revista
Fecha de publicación
Agosto 1978
Nombre del autor o autora
Página de inicio
49
Número de revista
139
Contenido temático
El lenguaje sexual sigue siendo igualmente autoritario pero ha perdido ya,en términos generales,la sonora eficacia de las que fueron sus grandes voces Prohibidas. El anacronismo de la vida mexicana,tan celosamente defendiso por tradicionalistas y autoridades,inicia su derrumbe estrepitosa en los setentas. La clase media viaja,lee,se entera,está al tanto de que el incesto fue una moda cultural. No resulta ya productivo amedrentarlo con el fuego eterno o la perdición de sus hijas. La censura cede,se acomoda y, con la timidez pertinente,el cine de medianoche instaura exitosamente la lujuria para familias,ahora negocio estatal de la Operadora de Teatros. Sin que intervenga la paradoja y evidenciando esa suerte de esquizofrenia social del espectáculo,en el teatro para las Malas Familias,las marginadas,la sexualidad siempre se manifedstó sin demasiada reticencia. El albur,la referencia directa a los órganos genitales,las continuas bromas sobre la homosexualidad,la identificación de políticacon actividad sexual: he aquí elementos de diversión segura en el teatro frívolo o de género chico. Este teatro estuvo, sin condiciones,al servicio de los grandes desahogos elementales: el rencor divertido contra quienes gobiernan y el deseo jamás satisfecho de menciones procaces. La procacidad: ese término urgido por la decencia,explica por sí solo u concepto de teatralidad,subversivo a su modo.

